Un video publicado por Anduril Australia mostró al Ghost Shark, el vehículo subacuático no tripulado de gran porte de la Real Armada australiana, salir a la superficie y desplegar drones aéreos desde su casco por primera vez de forma pública. Las imágenes muestran cómo se deslizan las compuertas superiores del casco, emerge un lanzador de 12 tubos inclinados y desde uno de ellos sale un dron tipo Altius 600. En el otro compartimento superior se ve un segundo lanzador, aunque en el video no llega a elevarse.
Un enjambre de hasta 24 drones
La capacidad combinada de los dos compartimentos superiores permite llevar hasta 24 drones Altius en una sola misión. El Altius 600, fabricado por Area-I, es un sistema de ala fija lanzado desde tubo con capacidades de inteligencia, vigilancia y reconocimiento, y también de ataque. Con esa carga, el Ghost Shark podría desplegar enjambres de vigilancia de amplio alcance, saturar defensas aéreas enemigas mediante guerra electrónica o atacar blancos sin exponer plataformas tripuladas.
También hay un ángulo más sutil. Un lanzamiento masivo de drones relativamente económicos puede usarse para estimular las defensas aéreas de un adversario y forzarlas a revelar sus posiciones, firmas y procedimientos operativos, una táctica con antecedentes que se remontan a los primeros años de la Guerra Fría.
Diseño modular y mástiles desplegables
El video también mostró por primera vez dos mástiles desplegables sobre el casco. El más grande descansa en posición horizontal entre los compartimentos de carga y se eleva en un movimiento tipo brazo articulado para sostener una antena. El más pequeño está ubicado más a popa y se eleva verticalmente desde su propio alojamiento. Una lectura posible es que uno funcione como enlace de datos en línea de visión con los drones mientras el otro sea una antena de comunicación satelital, aunque las fuentes no confirman esa configuración en detalle.
El diseño modular es central en el concepto del Ghost Shark. A diferencia de los diseños de submarinos convencionales, el vehículo no tiene mástiles permanentes que recorran la columna del casco, lo que otorga flexibilidad para configurar los compartimentos de carga con distintos sistemas según la misión. Los mismos espacios que en este caso alojan lanzadores de drones pueden llevar minas navales, otro de los modos de empleo ya anunciados, o depósitos de suministros para colocar en el fondo marino y recuperar más tarde.
Parte del programa AUKUS
La divulgación se produjo días antes de que el Ghost Shark participara del ejercicio Maritime Big Play Pacific, realizado en San Diego en el marco del Pilar II de AUKUS, el eje del acuerdo trilateral Australia-Reino Unido-Estados Unidos dedicado al desarrollo de capacidades de defensa avanzadas más allá de los submarinos de propulsión nuclear.
Australia está construyendo una flota de Ghost Shark en el país junto con otros sistemas no tripulados: el Speartooth, un vehículo subacuático de gran porte con otro perfil de misión, y el BlueBottle, un vehículo de superficie no tripulado. El Ghost Shark fue desarrollado por Anduril Australia, brazo local de la empresa de tecnología de defensa Anduril Industries, fundada en 2017 y que viene ganando peso en contratos de defensa de Estados Unidos y sus aliados.
Hasta este video, la configuración operativa de las armas del Ghost Shark y la forma concreta en que se despliegan no habían sido reveladas públicamente. Las imágenes dan la primera mirada real sobre cómo el vehículo puede operacionalizar su capacidad de lanzamiento aéreo, y qué cantidad de sistemas puede llevar y desplegar en tiempo breve antes de volver a sumergirse.