La fragata Álvaro de Bazán (F-101) de la Armada española atracó el martes 20 de octubre en el muelle número 3 del Arsenal Militar de Ferrol, poniendo fin a 161 días de operaciones. Desde que zarpó el 12 de mayo, el buque recorrió 30.000 millas náuticas, el equivalente a 55.560 kilómetros, algo así como 1,3 vueltas al mundo.
Debut en Rimpac
El hito más saliente del despliegue fue la participación en Rimpac 2026, el mayor ejercicio marítimo internacional del mundo, celebrado en aguas de Hawái. España nunca había tomado parte en estas maniobras, y la Álvaro de Bazán fue el primer buque español en hacerlo. Rimpac 2026 reunió a alrededor de 30 países, 35 buques, cinco submarinos y más de 200 aeronaves.
Durante la fase en la mar, la F-101 lanzó un misil antibuque Harpoon en un ejercicio de hundimiento controlado (Sinkex), coordinado con el destructor japonés JS Kongo.
Defensa antimisiles en el Pacífico
U.S. Navy photo by Mass Communication Specialist Seaman Apprentice Raymond Maddocks — Public domain
Tras Rimpac, la fragata asumió el rol de buque de mando en Pacific Dragon 26, ejercicio bienal centrado en la defensa contra misiles balísticos. Para ello embarcó al comandante y al Estado Mayor del Destroyer Squadron 31 de la Marina estadounidense. El sistema de combate Aegis de la Álvaro de Bazán intervino en tareas de coordinación para la detección y el seguimiento de amenazas balísticas en un entorno de alta complejidad tecnológica.
América del Sur antes de volver
La misión continuó en América del Sur con la participación en Galapex, en Ecuador, y en Unitas, en Perú. Este último, organizado por la Marina de Guerra peruana, es considerado el ejercicio marítimo internacional más antiguo del mundo. En el marco de Unitas, la fragata volvió a ejecutar un ejercicio de hundimiento controlado, esta vez con su cañón de cinco pulgadas contra el antiguo buque anfibio peruano Eten, y realizó misiones de fuego naval de apoyo en la bahía de Salinas. Antes de emprender el regreso a España, el buque hizo una escala logística en Cartagena de Indias, Colombia.
Por qué importa el Indo-Pacífico para España
La presencia de la Armada española en el Indo-Pacífico no es un capricho de agenda: la región concentra algunas de las rutas marítimas y comerciales más transitadas del planeta, y las potencias europeas vienen aumentando su actividad allí desde mediados de la década pasada, en parte como respuesta a la creciente asertividad naval china y a la presión de aliados como Japón, Australia y Corea del Sur para que el flanco atlántico de la OTAN tenga presencia visible en ese teatro.
Para España, el despliegue también tiene una dimensión de interoperabilidad. La Álvaro de Bazán es la cabeza de clase de las fragatas F-100, los buques de mayor capacidad de combate de la Armada española y los primeros fuera de Estados Unidos en operar el sistema Aegis. Ese sistema es la columna vertebral de la defensa antimisiles de la OTAN en Europa, y cada ejercicio conjunto con unidades estadounidenses y japonesas suma integración real en el plano técnico y de procedimientos.
Los 161 días del despliegue combinaron adiestramiento avanzado, cooperación multinacional y presencia estratégica en dos océanos. Para la dotación de la F-101 y para la Armada española, fue una prueba de alcance y resistencia que pocas marinas europeas pueden replicar con un solo buque.