Kongsberg demostró a principios de mes que el misil NSM puede lanzarse desde un contenedor de transporte estándar de 20 pies. El ensayo se realizó en un campo de pruebas que la empresa no identificó públicamente y consistió en un lanzador con cuatro misiles alojado en el interior del contenedor, cuyo techo estaba adaptado para abrirse y permitir el disparo directo desde adentro. El vicepresidente de estrategia de desarrollo empresarial de la División de Misiles de Kongsberg, Ståle Mortensson, reveló la prueba al portal especializado Janes durante la exposición Land Forces 2026, celebrada este mes en Perth, Australia.
La lógica detrás del desarrollo
KT-DES — CC BY-SA 4.0
Según Mortensson, el objetivo de esta variante es poder desplegar el arma de forma oculta en apoyo de operaciones expedicionarias y también para apoyar misiones de fuego terrestre. El contenedor podría montarse sobre vehículos, lo que amplía considerablemente las plataformas posibles. El Naval Strike Missile es un misil de crucero diseñado para ataques contra blancos navales y terrestres, con capacidad de penetración en objetivos de alto valor en entornos con defensas complejas, y puede lanzarse tanto desde plataformas navales como terrestres.
Los BAM españoles, candidatos a sumarse
La toldilla de los Buques de Acción Marítima de la Armada española tiene espacio para alojar hasta tres contenedores del tamaño del empleado en el ensayo. Eso convierte a los BAM en candidatos concretos para incorporar el NSM en esta configuración. Sin embargo, la versión inicial prevista para los dos nuevos BAM de mayor armamento que se van a incorporar, equipados con misiles antiaéreos de corto alcance y sistemas antidrón, no contempla misiles antibuque NSM. La nueva propuesta de Kongsberg hace esa opción más factible, aunque no está decidida.
El programa NSM en España
España ya adquirió el NSM como reemplazo de los veteranos Harpoon para dotar a sus fragatas de superficie. El programa, gestionado a través de la Agencia de Adquisiciones y Apoyo de la OTAN, prevé la compra de 120 misiles en la versión Block 1A para las fragatas F-110 y las F-100 modernizadas, con los primeros misiles previstos para 2027. La inversión asciende a 305 millones de euros. Los lanzadores, parte de un programa de exportación que también incluye a Polonia y Dinamarca, se fabrican en Australia. También están en marcha estudios para integrar el NSM en los submarinos S-80 y en helicópteros antisubmarinos.
El vínculo australiano
El contexto de la presentación no fue casual. Mortensson mencionó expresamente a las Fuerzas de Defensa Australianas como usuarias potenciales de la variante contenedorizada. La Marina Real australiana ya opera el NSM en sus fragatas de la clase Anzac y en los destructores de la clase Hobart, estos últimos basados en las fragatas F-100 españolas, lo que conecta directamente los programas de ambos países. Precisamente desde Australia se fabrican los lanzadores que Kongsberg exporta a España.