Durante la semana del 5 de octubre, un F-22 Raptor y un YFQ-44A Fury despegaron juntos desde la Base Aérea Edwards, en California, y se unieron en el aire. Una vez en formación, el piloto del Raptor envió un plan de misión actualizado al Fury a través de un enlace de datos táctico y lo comandó a través de maniobras de vuelo dinámicas y tareas de combate simuladas, todo desde la cabina del caza tripulado. El software de autonomía a bordo del Fury interpretó y ejecutó esas directivas en tiempo real. La misión duró varias horas y fue considerada un éxito.
Fue la primera vez que un F-22 y un YFQ-44A preproducción realizaron este tipo de control en pleno vuelo, según confirmó Anduril Industries, fabricante del Fury. El piloto actuó como un "quarterback aéreo", término con el que la Fuerza Aérea describe al avión tripulado que dirige al dron sin pilotearlo directamente, sino enviándole órdenes de alto nivel que el sistema autónomo traduce en acciones concretas.
El F-22 como plataforma central
La elección del F-22 no es casual. La Fuerza Aérea ya confirmó anteriormente que el Raptor es la "plataforma umbral" del programa de aeronaves de combate colaborativas (CCA, por sus siglas en inglés): el primer avión tripulado con el que los CCA operarán en servicio real. Aunque se estudia la integración futura con F-16, F-35A, F-15E y F-15EX, el esquema inicial de despliegue operativo arranca con el F-22.
La demostración no fue la primera vez que un Raptor controló un dron en vuelo: en noviembre de 2025, General Atomics ya había anunciado una prueba similar con el MQ-20 Avenger, un dron usado como plataforma sustituta de CCA durante más de cinco años para validar conceptos de autonomía. Sin embargo, esta es la primera vez que el control se ejerce sobre un YFQ-44A real, la aeronave preproducción del programa en curso.
El programa CCA en marcha
Senior Airman Renee Blundon, U.S. Air Force — Public domain
El Fury no es el único CCA en desarrollo. La Fuerza Aérea tiene contratos de producción vigentes para dos diseños del llamado Incremento 1: el FQ-44A Fury, de Anduril, y el FQ-42A Vengeance, de General Atomics. Ambas plataformas dejaron la designación con "Y" de prototipo al avanzar a producción en plena escala. El objetivo inmediato es tener 500 CCA operativos para 2032; la meta de largo plazo es una flota de 1.000 o más aeronaves. El costo objetivo por aeronave es de hasta 20 millones de dólares para el vehículo aéreo, sin contar sensores, armamento ni equipos adicionales.
El YFQ-44A realizó su primer vuelo el 31 de octubre de 2025, apenas 556 días después del inicio del desarrollo, un ritmo inusualmente rápido para un avión militar. En algún momento durante 2026, el Fury también disparó por primera vez un misil AIM-120 AMRAAM en vuelo.
La demostración reunió a personal de la 412th Test Wing, la 422nd Test and Evaluation Squadron, el 309th Software Engineering Group, la Unidad de Operaciones Experimentales (EOU), la Oficina del Programa del Sistema F-22 y la Rama de Software, Autonomía y Teaming de CCA. Esa Unidad de Operaciones Experimentales, con base en Nellis Air Force Base, Nevada, encabeza los esfuerzos para preparar las operaciones futuras de CCA.
Qué falta y qué sigue
Aunque la prueba es un hito concreto, el programa todavía tiene trabajo por delante. Queda pendiente definir cómo se despliegan, lanzan, recuperan y mantienen los CCA de formas distintas a los aviones tripulados, y también generar la confianza operativa entre los pilotos y sus acompañantes no tripulados. La Fuerza Aérea también está desarrollando en paralelo estaciones de control en tierra para que operadores terrestres puedan comandar los CCA, además del esquema de control aéreo demostrado esta semana.
El siguiente paso relevante ya tiene fecha y nombre. Fury y Vengeance participarán en el ejercicio Emerald Flag en diciembre de 2026, lo que representará la primera integración de estos CCA en un ejercicio de empleo de fuerzas a gran escala junto a cazas tripulados.
"El programa CCA de la Fuerza Aérea estadounidense es el más veloz y maduro del mundo, y será el primero en desplegar aeronaves operativas", afirmó Mark Shushnar, vicepresidente de Poder Aéreo Autónomo de Anduril, en un comunicado. El jefe del Estado Mayor de la Fuerza Aérea, el general Kenneth S. Wilsbach, subrayó que la demostración "muestra el poder del trabajo en equipo entre tripulados y no tripulados".