El Kremlin anunció este sábado que Vladimir Putin ordenó suspender durante 72 horas los ataques contra Kiev, con inicio desde la medianoche del sábado. El portavoz Dmitri Peskov confirmó la medida a la agencia estatal TASS y la vinculó directamente a la presencia de los enviados del presidente Donald Trump en la región. Poco después, Volodimir Zelenski anunció que Ucrania haría lo propio y se abstendría de lanzar ataques aéreos contra Moscú durante el mismo período.
La agenda de Witkoff y Kushner
Steve Witkoff y Jared Kushner se reunieron este sábado con Putin en Moscú y tienen previsto trasladarse a Kiev el domingo. El viaje forma parte de los esfuerzos sostenidos de la administración Trump por sentar a las partes en una mesa de negociaciones y encontrar una salida al conflicto que lleva ya más de cuatro años.
No es la primera vez que Washington apuesta por gestos simbólicos para abrir canales. Las visitas de alto nivel suelen ir acompañadas de acuerdos tácticos de este tipo, que no implican un alto el fuego formal pero reducen la exposición de las misiones diplomáticas y generan un clima mínimo de distensión para que las conversaciones puedan avanzar.
Una pausa acotada, no un cese el fuego
La distinción importa. Una suspensión de ataques durante 72 horas sobre las capitales es una medida específica y acotada, muy lejos de un alto el fuego sobre todo el frente de combate. Las operaciones militares en el este y el sur de Ucrania, donde se concentra la mayor parte de los enfrentamientos, no están contempladas en este acuerdo según surge de las fuentes disponibles.
Aun así, el gesto tiene peso político. Que ambas partes accedan a frenar los ataques sobre las ciudades más simbólicas del conflicto, aunque sea por tres días y en el marco de una visita diplomática, muestra cierta disposición a no torpedear activamente las gestiones de Trump. En los meses previos, episodios de escalada habían complicado rondas similares de contactos diplomáticos.
La Casa Blanca no emitió una declaración formal sobre el acuerdo según la información disponible, pero la coordinación simultánea de los anuncios de Peskov y Zelenski sugiere que la movida fue acordada con Washington como condición de la visita.