Por primera vez en su historia, el Ejército de Estados Unidos firmó un contrato de producción para armas de energía dirigida. El contratista AV recibirá 464,8 millones de dólares para fabricar 26 unidades de su sistema láser LOCUST X3 bajo el programa Enduring High Energy Laser (E-HEL), adjudicado mediante un Acuerdo de Transacción Alternativa.
El sistema y el contrato
El LOCUST X3 es un sistema láser de alta energía de 30 kilovatios. El E-HEL es el primer programa formal de energía dirigida del Ejército estadounidense que alcanza la etapa de producción, lo que lo convierte en un hito sin precedentes dentro de las fuerzas armadas del país.
El vicepresidente de sistemas de energía dirigida de AV fue directo al respecto: "Uno de los componentes más emocionantes de este programa de producción en particular es introducir energía dirigida en producción por primera vez en la historia de la nación."
Por qué importa este paso
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La diferencia entre un programa de desarrollo y uno de producción no es menor. Durante décadas, el Ejército estadounidense financió proyectos de armas láser que nunca salieron del laboratorio o del prototipo: el High Energy Laser Mobile Demonstrator (HEL MD) de la década de 2010, el High Energy Laser Tactical Vehicle Demonstrator (HEL TVD), y varios otros proyectos que acumularon cientos de millones en inversión sin llegar nunca a una línea de ensamblado formal. El E-HEL rompe ese ciclo.
Las armas de energía dirigida tienen un atractivo estratégico claro para las fuerzas terrestres. A diferencia de los misiles, el costo por disparo de un láser es mínimo, y la munición es efectivamente ilimitada mientras haya energía disponible. En un contexto donde los drones de ataque baratos y los proyectiles de mortero se convirtieron en una amenaza cotidiana en zonas de conflicto modernas, contar con un sistema que pueda neutralizarlos a bajo costo operativo tiene un valor táctico concreto.
El contratista
David B. Gleason from Chicago, IL — CC BY-SA 2.0
AV es una empresa de defensa estadounidense especializada en sistemas de energía dirigida y tecnologías emergentes. Su sistema LOCUST X3 se enmarca en una generación de láseres terrestres diseñados para proteger vehículos y posiciones contra amenazas aéreas de pequeña escala, el tipo de amenaza que demostró ser devastadoramente efectiva en conflictos recientes como el de Ucrania.
La adjudicación mediante Acuerdo de Transacción Alternativa, un mecanismo contractual que da más flexibilidad al Ejército que los contratos tradicionales de adquisición, refleja la urgencia con la que el Pentágono está tratando de acelerar la incorporación de tecnologías críticas al campo de batalla sin quedar atrapado en los ciclos largos del proceso de adquisición convencional.