El portaaviones CNS Liaoning salió hacia el Pacífico occidental el 14 de octubre para ejercicios de entrenamiento, según informó la Armada del Ejército Popular de Liberación a través de la agencia estatal Xinhua. El comunicado calificó la expedición de "práctica" e indicó que forma parte del plan de entrenamiento anual orientado a "probar y mejorar la preparación para el combate". Al 23 de octubre, el grupo naval había completado ejercicios cerca de las islas más meridionales de Japón y se dirigía al Mar del Sur de China, en dirección a Filipinas, según reportes de medios locales del Este de Asia. Lo acompañaban dos destructores de gran porte y un destructor lanzamisiles.
Un patrón deliberado
La frecuencia de los trayectos del Liaoning ya no sorprende a los analistas. "El actual viaje del Liaoning parece ser parte de un patrón evolutivo establecido de despliegues de entrenamiento en mares lejanos", dijo Carl Thayer, especialista en Asia y profesor emérito de la Universidad de Nueva Gales del Sur, en Australia. Thayer agregó que el portaaviones demuestra "la capacidad militar naval de China y su influencia política mediante su presencia constante en los mares cercanos y lejanos". El medio estatal chino Global Times describió el despliegue de octubre como el segundo del Liaoning en mares distantes este año y lo caracterizó como la evolución del buque: de "explorador costero" a "filo en alta mar".
El Liaoning tiene unos 305 metros de eslora y una cubierta de vuelo de hasta 75 metros de ancho. Está clasificado como portaaviones de despegue corto y aterrizaje asistido. Entró en servicio hace catorce años y es el más antiguo de los tres portaaviones que opera China, junto al CNS Shandong y el CNS Fujian.
Banco de pruebas para los más modernos
日本防衛省・統合幕僚監部 — CC BY 4.0
Los analistas coinciden en que el rol del Liaoning hoy es, en buena medida, instrumental para los otros dos portaaviones. Collin Koh, investigador senior de la Universidad Tecnológica de Nanyang en Singapur, señaló que el Shandong, que tiene nueve años, aprendería tecnología "nueva y emergente" mientras el Liaoning más antiguo prueba operaciones de vuelo, sensores y aeronaves modernas. "El portaaviones Shandong es básicamente una versión mejorada del Liaoning", explicó Koh, y apuntó que el despliegue actual probablemente apunta a "validar ciertas tecnologías". Alexander Huang, titular del Consejo de Estudios Estratégicos y de Juegos de Guerra en Taipei, fue más directo al respecto: siendo el más viejo de los tres, el Liaoning "no sería la fuerza de reacción de primera línea en caso de una contingencia".
Alertas en Tokio y Taipei
El Ministerio de Defensa de Japón confirmó que vio aeronaves despegar y aterrizar desde el Liaoning a unos 250 kilómetros al sur de la isla japonesa de Ishigaki. Colin Karotam, investigador del Programa de Estrategia de Defensa del Instituto Australiano de Política Estratégica, señaló que el grupo naval lanzó y recuperó aeronaves dentro de la zona económica exclusiva marítima de Japón, una actividad que calificó de "poco común", aunque precisó que podría haber ocurrido antes.
El Ministerio de Defensa Nacional de Taiwan dijo a mediados de octubre que monitoreaba la posibilidad de ejercicios militares chinos a gran escala en las cercanías como resultado de los movimientos del Liaoning. China considera a Taiwan parte de su territorio y no ha descartado el uso de la fuerza para incorporarla. El Ejército Popular de Liberación intensificó su actividad militar en aguas cercanas a la isla desde 2022.
Los movimientos del grupo naval chino comenzaron poco antes del inicio de los ejercicios militares conjuntos Keen Sword 27 entre Estados Unidos y Japón, lanzados el 19 de octubre. Esos ejercicios, que se realizan cada dos años e incluyen a Filipinas entre otros países, tienen lugar en Ishigaki. En el Mar del Sur de China, Brunei, Malasia, Filipinas y Vietnam disputan partes del mar con China, que ha construido islas artificiales de uso militar a lo largo de las últimas dos décadas para consolidar sus reclamos de soberanía.
Xinhua sostuvo que los movimientos del Liaoning en octubre cumplen con el derecho internacional y "no están dirigidos a ningún país u objetivo específico".