El jefe del Estado Mayor de la Marina Nacional francesa, el almirante Christophe Cluzel, confirmó ante el Parlamento que se está evaluando una posible extensión de la vida útil del portaaviones de propulsión nuclear Charles de Gaulle más allá de 2038, su fecha de retiro actualmente prevista. Si los reactores lo permiten, el buque podría seguir operativo hasta 2040, solapándose con los primeros años del futuro portaaviones France Libre. Sería la primera vez desde 1997 que Francia opera dos portaaviones de forma simultánea.
La clave de la evaluación está en los dos reactores nucleares de agua a presión K15 que propulsan al Charles de Gaulle. Su estado determinará cuánto combustible nuclear les resta y si los sistemas generales del buque pueden sostenerse operativamente durante esa extensión. Las conclusiones definitivas se esperan a principios de 2029, lo que dejaría nueve años para preparar una eventual extensión, incluyendo trabajos de mantenimiento, reemplazo de equipos más obsoletos y financiamiento adicional. Una revisión programada para 2027 ofrecerá una primera oportunidad de evaluar las necesidades antes de esa decisión.
Cluzel fue explícito al responder a un diputado que preguntó si un solo portaaviones sigue siendo suficiente para una guerra de alta intensidad, especialmente cuando los ciclos de mantenimiento dejan a Francia sin capacidad de desplegar aviación embarcada. El almirante confirmó que el futuro del buque dependerá de esas evaluaciones, pero subrayó que todavía no hay ninguna decisión tomada.
El France Libre y la ventana de transición
El nuevo portaaviones de nueva generación, denominado PA NG France Libre, tiene previsto iniciar sus pruebas de navegación en 2036 y entrar en servicio en 2038. Tendrá 310 metros de eslora y desplazará 80.000 toneladas, más del doble que el Charles de Gaulle. Utilizará catapultas electromagnéticas del sistema EMALS, lo que generará necesidades de mantenimiento distintas a las del buque actual. El costo estimado de adquisición del PA NG es de 10.000 millones de euros.
Si el Charles de Gaulle se mantiene activo hasta 2040, ambos portaaviones coincidirían en servicio durante dos años. El objetivo declarado no es reconstituir dos grupos de combate desplegables de forma simultánea, sino reducir los períodos en que Francia queda sin capacidad de aviación embarcada, algo que ocurre durante las paradas técnicas del buque actual. Ese solapamiento también permitiría transferir experiencia operativa entre las dotaciones y completar las certificaciones necesarias antes de que el France Libre esté listo para el combate.
Para 2040, el Charles de Gaulle habrá acumulado 39 años de servicio desde su entrega. Operar los dos portaaviones en paralelo también implicaría desplegar simultáneamente aviones Dassault Rafale M y aeronaves de alerta temprana E-2 Hawkeye desde ambas cubiertas durante eventuales conflictos o crisis.
Precedente histórico
Francia ya tuvo en el pasado capacidad de operar más de un portaaviones. Entre 1953 y 1959 llegó a tener tres en servicio simultáneo: el Arromanches, de origen británico, junto con el La Fayette y el Bois Belleau, dos antiguos portaaviones de clase Independence de origen estadounidense. Después, la Marine Nationale operó dos buques de construcción nacional prácticamente idénticos: el Clemenceau, incorporado el 22 de noviembre de 1961, y el Foch, el 15 de julio de 1963. Ese período se extendió hasta 1997, cuando el Clemenceau fue retirado el 25 de septiembre de ese año. El Foch lo siguió en 2000.
Desde entonces, Francia opera con un solo portaaviones. La eventual extensión del Charles de Gaulle hasta 2040 pondría fin a casi cuatro décadas de esa situación, aunque sea por un margen acotado y con objetivos más modestos que en los períodos anteriores.