Saab, la Administración Sueca de Material de Defensa (FMV) y las Fuerzas Armadas suecas completaron el desarrollo y la botadura de un demostrador de vehículo submarino no tripulado de gran tamaño, denominado LUUV (Large Uncrewed Undersea Vehicle). El sistema superó sus primeras pruebas en el mar durante el verano de 2026, un hito que la empresa había fijado desde el inicio del programa y que ahora confirma alcanzado.
La FMV adjudicó el contrato a Saab el 29 de agosto de 2025, por un valor de 60 millones de coronas suecas, equivalentes a aproximadamente 5,5 millones de euros. El acuerdo contemplaba el diseño, la construcción y las pruebas del vehículo. Con los ensayos iniciales completados, el programa cierra su primera fase en menos de un año desde aquella firma.
Un submarino del tamaño de uno pequeño
La FMV describe al LUUV como un sistema de dimensiones comparables a las de un submarino pequeño, diseñado para operar sin tripulación y con un alto grado de autonomía. Entre sus funciones previstas figuran la recopilación de información, la vigilancia de grandes áreas marítimas y la ejecución de misiones de larga duración, con o sin control humano directo.
Uno de los elementos tecnológicos del proyecto es Autonomous Ocean Core, el sistema de control autónomo que Saab desarrolló para vehículos de superficie y submarinos. Su integración en el LUUV permite avanzar en la evaluación de comportamientos autónomos y en el desarrollo del software necesario para operar bajo el agua. Saab atribuye la rapidez del programa a su enfoque centrado en el software, combinado con la experiencia sueca en diseño de submarinos e integración de sensores. Las dimensiones exactas del demostrador, su desplazamiento, velocidad máxima, profundidad operativa y autonomía en horas o días no han sido publicadas.
La siguiente fase y una posible adquisición
Con las primeras pruebas completadas, el programa entra en una etapa de evaluación y desarrollo de funciones más avanzadas. Los trabajos se concentrarán en software, sensores y capacidades autónomas. Los resultados servirán para que las autoridades suecas decidan si el LUUV evoluciona hacia un sistema de adquisición y empleo operativo. Por el momento, el proyecto se mantiene en fase de demostración tecnológica: no se ha anunciado ningún contrato de producción en serie.
El programa también estudia cómo podría operar el LUUV junto a plataformas navales existentes, incluidos los submarinos tripulados. La información disponible hasta ahora no confirma que el demostrador haya alcanzado una capacidad operativa de colaboración con submarinos, ni detalla los procedimientos de control y comunicación que utilizaría en ese escenario.
El contexto estratégico
El proyecto se enmarca en los esfuerzos de Suecia por ampliar sus capacidades submarinas en el mar Báltico, un área donde la actividad submarina no identificada ha generado tensiones recurrentes en los últimos años. Los vehículos no tripulados de este tipo permiten vigilar zonas marítimas durante periodos prolongados sin exponer plataformas con tripulación, lo que amplía la cobertura disponible y reduce la presión sobre los submarinos convencionales.
La FMV también destaca que el programa busca reforzar la experiencia industrial sueca en sistemas autónomos, tecnología naval, sensores y software. Mats Wicksell, responsable del área Naval de Saab, señaló que el proyecto demuestra cómo la cooperación entre la industria y las autoridades de defensa puede acelerar el desarrollo de nuevas capacidades, y que el vehículo puede contribuir a aumentar la persistencia y mejorar el conocimiento de la situación submarina.