Los 21 marineros que tripulaban el GFS Pride fueron evacuados sin bajas antes de que la nave se hundiera en el Estrecho de Ormuz. Las autoridades marítimas de Singapur confirmaron que el buque de contenedores recibió el impacto de un proyectil el martes y que el hundimiento ocurrió a continuación.
Las fuentes disponibles no identifican quién disparó el proyectil, desde qué plataforma ni de qué tipo era el arma. La confirmación oficial no incluye atribución de responsabilidad, circunstancias exactas del impacto ni detalles sobre el estado del buque al momento del ataque. Lo que está confirmado es que la evacuación de los 21 tripulantes se completó antes del hundimiento y que no hubo víctimas.
Una ruta sin alternativas
El Estrecho de Ormuz es uno de los pasos marítimos más críticos del mundo. Por sus aguas transita cerca del 20% del petróleo que se mueve por vía marítima a nivel global, junto con volúmenes significativos de gas natural licuado y mercancías generales. A diferencia del Mar Rojo, no tiene una ruta alternativa práctica para los buques que salen del Golfo Pérsico, lo que convierte cualquier incidente ahí en un problema sin desvío posible.
La región acumula años de tensión. Desde 2019 se han registrado ataques a buques mercantes, incautaciones y episodios de intimidación en esas aguas. El período más reciente de escalada coincidió con el conflicto en Gaza y la activación de milicias en distintos frentes del Medio Oriente, lo que elevó el nivel de alerta para la navegación comercial en toda la zona.
Singapur confirma, sin atribuir
El GFS Pride navegaba con bandera de Singapur, uno de los registros marítimos más grandes del mundo. La ciudad-Estado gestiona una de las flotas mercantes más activas del planeta y tiene interés directo en la seguridad de las rutas del Indo-Pacífico y el Golfo Pérsico. Su confirmación oficial del incidente le da peso institucional al hecho, aunque sin pronunciarse sobre autoría ni motivos.
La identidad del responsable del ataque, el tipo de arma utilizada y las circunstancias exactas del hundimiento permanecen sin confirmar.