El Lado Correcto EL LADO CORRECTO
Militar

El Ejército estadounidense convierte su comando de futuro en uno de autonomía y apunta al Indo-Pacífico

Durante la conferencia anual de AUSA en Washington, el Ejército de EE.UU. anunció la transformación del Futures and Concepts Command en el Futures and Autonomy Command, una señal clara de hacia dónde apunta la fuerza en el próximo ciclo de modernización.

14 de octubre de 2026 • El Lado Correcto
El Ejército estadounidense convierte su comando de futuro en uno de autonomía y apunta al Indo-Pacífico
Crédito: The U.S. Army — Public domain

El Ejército estadounidense decidió renombrar y reorientar uno de sus comandos clave. El Futures and Concepts Command, conocido como FUTUROS, pasó a llamarse Futures and Autonomy Command, o FASCOM, en un anuncio hecho el 13 de octubre durante la conferencia anual de la Asociación del Ejército de los Estados Unidos (AUSA) en Washington D.C. El cambio no es solo cosmético: refleja una apuesta institucional por los sistemas autónomos como eje central del desarrollo militar de la fuerza.

El nuevo comando y su estructura

FASCOM estará encabezado por un general de tres estrellas, aunque al momento del anuncio el Ejército no reveló quién ocupará ese cargo. En sus primeras etapas, el comando se concentrará en sistemas de nivel cuerpo de ejército, es decir, plataformas y capacidades autónomas pensadas para operar a escala de grandes formaciones terrestres, no solo de pequeñas unidades. El anuncio también precisó que FASCOM funcionará como componente del Autonomous Warfare Command, una estructura más amplia del Departamento de Defensa de EE.UU., lo que ubica al Ejército dentro de un esfuerzo conjunto e interarmas para centralizar el desarrollo de la guerra autónoma.

El Indo-Pacífico en el centro del debate

El Ejército estadounidense convierte su comando de futuro en uno de autonomía y apunta al Indo-Pacífico

U.S. Army 105MPAD by Sgt. Elijah Magana — Public domain

Más allá de la reorganización institucional, los líderes del Ejército usaron el segundo día de AUSA para delinear el rol que imaginan para la fuerza en el Indo-Pacífico. El foco estuvo puesto en los fuegos de largo alcance, una capacidad que el Ejército viene desarrollando desde hace varios años y que cobra especial relevancia en un teatro donde las distancias son enormes y la superioridad marítima y aérea no puede darse por garantizada. La idea es que el Ejército terrestre pueda proyectar poder en ese entorno, complementando a la Armada y a la Fuerza Aérea en un escenario de conflicto de alta intensidad contra un adversario de primer nivel.

Este reposicionamiento tiene lógica dentro del giro estratégico que EE.UU. lleva adelante desde principios de la década. La Estrategia de Defensa Nacional identifica a China como el desafío prioritario, y el Indo-Pacífico como el teatro donde se concentra la competencia de largo plazo. Durante años, la pregunta dentro del propio Ejército fue cómo encajar en ese escenario: una fuerza históricamente pensada para combate en tierra continental, en un teatro dominado por el mar y el aire. La respuesta que viene tomando forma es la combinación de fuegos terrestres de largo alcance con capacidades autónomas, lo que le daría al Ejército un rol de negación de área y apoyo a la maniobra conjunta.

Autonomía como prioridad institucional

El doble movimiento, renombrar el comando y reafirmar el eje del Indo-Pacífico en el mismo evento, subraya que la apuesta por la autonomía no es un proyecto aislado sino una prioridad que atraviesa la planificación operacional. FASCOM nace con la misión de acelerar el desarrollo, la prueba y la integración de sistemas no tripulados y autónomos en formaciones terrestres, algo que el conflicto en Ucrania volvió urgente: los drones y sistemas autónomos demostraron ser decisivos en el campo de batalla moderno, tanto para el reconocimiento como para el ataque directo.

El Ejército estadounidense observó ese conflicto de cerca y aceleró varios programas en respuesta. La creación formal de un comando dedicado a la autonomía es el siguiente paso organizacional: ya no alcanza con tener programas sueltos de drones o robots terrestres; hace falta una estructura que los integre, los escale y los lleve desde el laboratorio hasta la unidad desplegada. Eso es, en esencia, lo que FASCOM tiene por delante.

Compartir esta nota
WhatsApp X

Usamos un almacenamiento mínimo en tu navegador para recordar tus preferencias (tamaño de texto, modo oscuro) y, si creás una cuenta, tu sesión — no usamos cookies de rastreo ni de publicidad. Más información.