La Marina Nacional francesa interceptó y abordó el petrolero DF Peak en el océano Índico el 12 de octubre, en un operativo desarrollado a más de 830 kilómetros al sur de La Reunión. El presidente de Francia confirmó la intervención. El DF Peak forma parte de la denominada flota fantasma rusa, la red de buques que Moscú utiliza para seguir exportando petróleo pese a las sanciones impuestas por Occidente tras la invasión a Ucrania.
Qué es la flota fantasma
Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Francia.
La flota fantasma es un conjunto de petroleros que operan bajo banderas de conveniencia, con propietarios opacos y registros que cambian con frecuencia, diseñados para dificultar el rastreo y eludir los controles de las sanciones. Desde que la Unión Europea y el G7 impusieron en 2022 un tope al precio del petróleo ruso y restricciones a su transporte, Rusia construyó y amplió esta red de forma sostenida. Buques como el DF Peak transportan crudo ruso hacia mercados en Asia y otros destinos, fuera del alcance del sistema financiero occidental, sin pasar por aseguradoras ni bancos sujetos a las restricciones europeas o estadounidenses.
Un abordaje lejos de la costa
La posición del operativo, a más de 830 kilómetros al sur de La Reunión, un territorio de ultramar francés en el índico, muestra el alcance de la acción. Francia mantiene capacidad de proyección naval en esa zona justamente por sus territorios de ultramar, que le otorgan derechos soberanos y una presencia legítima en aguas alejadas de la metrópolis. La Marine Nationale patrulla regularmente el área y ya había participado en acciones similares contra embarcaciones sospechosas de actividades ilícitas en la región.
El abordaje del DF Peak se inscribe en un esfuerzo más amplio de los países europeos por fiscalizar físicamente el tráfico marítimo vinculado a Rusia, un frente que fue ganando peso a medida que las sanciones puramente financieras demostraron limitaciones para interrumpir el flujo de ingresos petroleros de Moscú. Interceptar un buque en alta mar y abordarlo es un paso de mayor visibilidad y costo político que bloquear una transacción bancaria, y señala una disposición francesa a aplicar presión directa sobre esa cadena logística.