La Marina de Estados Unidos perderá la capacidad de lanzar 616 misiles de crucero Tomahawk desde submarinos en un período de apenas dos años. Los cuatro SSGN de clase Ohio, USS Georgia, USS Ohio, USS Florida y USS Michigan, empiezan a retirarse en julio de 2027 y el último sale en 2029, sin un reemplazo equivalente operativo en el horizonte cercano.
Un hueco que tardará una década en cerrarse
Commander, U.S. Naval Forces Europe-Africa/U.S. 6th Fleet — Public domain
Cada SSGN Ohio fue convertido para cargar hasta 154 Tomahawk y operar con más de 66 efectivos de las SEAL. La suma de los cuatro da los 616 misiles que desaparecen de la flota de submarinos. El programa Virginia Block V, que incorpora el Payload Module y puede cargar 40 Tomahawk por unidad, es el sucesor previsto, pero la cadencia de producción es el problema central: la Marina construye aproximadamente 1,2 submarinos Virginia por año, y los 19 planificados no estarán listos hasta 2038. Nueve años de brecha entre la salida de los Ohio y la disponibilidad completa de los Virginia.
La apuesta hipersónica como compensación
U.S. Navy video/Released — Public domain
Detrás de la decisión está un cambio de doctrina, según el análisis de Sean Spoonts publicado en 19FortyFive. La Marina no abandona el Tomahawk por descuido: lo está cambiando por el Conventional Prompt Strike, un misil hipersónico que supera Mach 5 y cuyo motor alcanza los 3.600 grados de temperatura. Para poder ser lanzado desde un tubo de torpedo sin incendiar el submarino, el sistema usa gas frío para eyectar el misil antes de que encienda la propulsión. El Conventional Prompt Strike fue probado en mayo de 2025 en Cape Canaveral y el siguiente paso es su integración en el destructor USS Zumwalt.
Por qué importa la magnitud del hueco
U.S. Navy/Mass Communication Specialist 1st Class James Kimber — Public domain
El Tomahawk submarine-launched es una de las capacidades de strike de largo alcance más establecidas de la flota estadounidense, con décadas de uso en conflictos reales desde el Golfo Pérsico hasta Siria. Perder 616 lanzadores simultáneos no es solo una cifra: refleja una reducción concreta en la cantidad de blancos que la Marina puede atacar de forma sostenida en un teatro de operaciones desde plataformas submarinas, que ofrecen la ventaja de operar sin ser detectadas hasta el momento del disparo. El Virginia Block V con Payload Module es un diseño genuinamente capaz, pero construir menos de uno y medio por año mientras los Ohio se van entre 2027 y 2029 crea una ventana en la que esa capacidad no tiene reemplazo completo. La apuesta por el hipersónico puede tener sentido estratégico a largo plazo, pero el período de transición deja a la flota con una capacidad de strike submarino sustancialmente reducida respecto de la que tiene hoy.