Cuatro C-130J Hercules de la 165th Airlift Squadron, perteneciente a la Guardia Nacional Aérea de Kentucky, aterrizaron en el aeropuerto de Glasgow Prestwick en agosto pasado para participar en una serie de ejercicios de entrenamiento con fuerzas aliadas. El despliegue involucró a 60 militares y alrededor de 28.100 kilogramos de equipamiento, y se extendió durante ocho días.
Fuerzas en juego
UK Ministry of Defence — OGL v1.0
La actividad incluyó cooperación con la Royal Navy británica y la Royal Canadian Air Force. Uno de los ejercicios fue de búsqueda y rescate (SAR, por sus siglas en inglés), en el que los C-130J operaron junto a helicópteros Merlin de la Armada Real Británica. El ejercicio SAR conjunto entre una unidad de la Guardia Nacional estadounidense y el Merlin naval británico fue descripto como infrecuente, lo que le dio a la actividad un carácter particular dentro de la agenda de entrenamiento.
El C-130J y la Guardia Nacional
Dale Greer — Public domain
El C-130J Super Hercules es la versión más moderna de una familia de aviones de transporte táctico que lleva más de seis décadas en servicio en decenas de fuerzas aéreas del mundo. La variante J incorpora motores turbohélice Rolls-Royce AE 2100D3 y una cabina de vuelo completamente digitalizada, lo que amplía su autonomía y reduce la tripulación mínima necesaria. La 165th Airlift Squadron opera estos aviones desde la base aérea de Louisville y es una de las unidades de transporte táctico más activas dentro del sistema de la Guardia Nacional Aérea de los Estados Unidos.
Las unidades de la Guardia Nacional realizan con regularidad despliegues al exterior para mantener interoperabilidad con aliados de la OTAN, pero el formato de este ejercicio, combinando misiones SAR con una fuerza naval y participación canadiense simultánea, le dio a la actividad una amplitud poco habitual para una rotación de ocho días.
Prestwick como hub aliado
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Glasgow Prestwick es un aeropuerto civil con larga historia de uso militar. Su pista larga, su posición en la costa oeste de Escocia y su condición de aeropuerto que no registra cierres por niebla lo convierten en una escala habitual para aeronaves militares de la OTAN que transitan el Atlántico Norte. Para la Guardia Nacional de Kentucky, operar desde ahí permitió acceder a espacios aéreos y marítimos relevantes para los distintos escenarios del ejercicio sin necesitar una base militar dedicada.