La Fuerza Aérea Argentina sometió a prueba sus sistemas antiaéreos RBS 70 NG en el ejercicio Santa Bárbara, una actividad de adiestramiento encuadrada dentro del plan Aquiles 2026. La propia institución difundió la novedad a través de la publicación de un breve video, la primera confirmación oficial de que estos sistemas ya están siendo integrados en la instrucción operativa de la fuerza.
Un sistema de nueva generación
El RBS 70 NG es la versión más reciente del misil antiaéreo portátil de origen sueco desarrollado por Saab. A diferencia de otros sistemas MANPADS convencionales, el RBS 70 NG opera mediante guía por rayo láser, lo que le otorga una resistencia significativamente mayor a las contramedidas electrónicas que emplean aeronaves modernas. Esta característica lo diferencia de los misiles de guía infrarroja más difundidos, que pueden ser engañados por bengalas o señuelos térmicos. El sistema está diseñado para el combate aéreo a baja y muy baja altitud, el segmento más difícil de cubrir para los radares de largo alcance y, al mismo tiempo, el más explotado por drones, helicópteros y aeronaves de ataque que vuelan rasante.
La variante NG incorpora mejoras en la capacidad del operador para adquirir y seguir blancos, mayor alcance efectivo respecto a versiones anteriores, y compatibilidad con sistemas de mando y control modernos. Es un equipo en servicio en varias fuerzas aéreas y ejércitos europeos y asiáticos, con un historial de exportaciones que cubre décadas.
Por qué esto importa ahora
La incorporación del RBS 70 NG representa un salto cualitativo para la defensa aérea puntual de Argentina, un área históricamente postergada en el presupuesto de las fuerzas armadas. Durante años, la capacidad antiaérea de corto alcance de la Fuerza Aérea se apoyó en sistemas más antiguos, con limitaciones tanto en el alcance como en la resistencia a contramedidas. La llegada de una plataforma de generación actual, diseñada para el entorno de amenazas contemporáneo, cubre un vacío real en la arquitectura de defensa del país.
El ejercicio Santa Bárbara, al integrarse dentro del plan Aquiles 2026, indica que la incorporación no se limita a la recepción del material, sino que ya avanzó hacia la fase de adiestramiento operativo estructurado. Ese paso, llevar un sistema nuevo desde la recepción hasta la instrucción formal con escenarios tácticos, es el que determina si el equipo efectivamente se integra a la capacidad real de la fuerza o queda como una adquisición subutilizada.
El nombre del ejercicio, Santa Bárbara, es patrona tradicional de las armas de fuego y la artillería en la cultura militar hispanohablante, una denominación recurrente en actividades de este tipo en las fuerzas armadas argentinas. Su uso para enmarcar la prueba de los RBS 70 NG refuerza el carácter formal y planificado del evento dentro del calendario de adiestramiento anual.