Brasil e India avanzan en una asociación para el codesarrollo de un vehículo lanzador de satélites, con el objetivo de alcanzar una capacidad de al menos 100 kg de carga útil en órbita terrestre baja. La iniciativa une dos programas privados que ya tienen recorrido propio en sus respectivos países.
Dos programas, una brecha
Del lado brasileño, el MLBR agrupa empresas con distintas especialidades para construir un lanzador de pequeños satélites impulsado por la iniciativa privada nacional. Del lado indio, la empresa Skyroot Aerospace y su familia de cohetes Vikram representan el otro extremo: vehículos de mayor capacidad pensados para misiones más ambiciosas. En julio de 2026, Skyroot se convirtió en la primera empresa privada india en lograr un lanzamiento orbital exitoso desde territorio nacional, alcanzando la órbita en su primer intento con el Vikram-I.
El nuevo cohete conjunto apunta a llenar la brecha entre ambos extremos. El MLBR está diseñado para transportar hasta 40 kg a órbita terrestre baja, mientras que los Vikram apuntan a cargas mayores. La propuesta conjunta contempla combinar las tecnologías y los conocimientos de ambas iniciativas para desarrollar una solución intermedia con al menos 100 kg de capacidad.
Dos décadas de base
Rafael Mordente, CEO de Concert Space, destacó las oportunidades que la colaboración puede generar para empresas, centros de investigación y profesionales de los dos países. Brasil e India mantienen una trayectoria de cooperación en el sector espacial que supera las dos décadas, lo que le da a este acuerdo una base institucional y técnica ya establecida.
Ese historial no es menor. Ambas naciones integran el BRICS y han desarrollado en paralelo capacidades espaciales soberanas, con énfasis en reducir la dependencia de proveedores externos para el acceso al espacio. La consolidación de un segmento privado activo en los dos países convierte a esta asociación en algo más que una apuesta técnica: es también una señal de que los nuevos actores del espacio comercial del sur global buscan escala a través de la cooperación bilateral antes que competir de forma aislada en un mercado dominado por operadores de mayor tamaño.