Doscientos cincuenta fusiles IWI ARAD aterrizaron en el Regimiento de Infantería 1 Patricios, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, marcando el primer paso concreto del reemplazo del Fusil Automático Liviano (FAL) en las Fuerzas Armadas Argentinas. La presentación oficial estuvo a cargo del ministro de Defensa, Teniente General Carlos Alberto Presti, acompañado por el jefe del Estado Mayor Conjunto, Almirante Marcelo Alejandro Dalle Nogare.
Del total de 250 fusiles, 50 corresponden al ARAD 7 de 7,62 × 51 mm OTAN y van destinados al Ejército Argentino. Los otros 200 son ARAD 5 de 5,56 × 45 mm: 100 para la Fuerza Aérea Argentina y 100 para la Infantería de Marina. El Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas (EMCO) fue el organismo que formalizó la adquisición.
Un proceso de dos años
El programa arrancó en 2024, cuando las tres Fuerzas participaron en la definición de necesidades, requerimientos técnicos y criterios de evaluación. En 2025, equipos conjuntos viajaron a Israel, Estados Unidos y Europa para evaluar alternativas sobre el terreno. En junio de 2026, el Ministerio de Defensa argentino y el Ministerio de Defensa del Estado de Israel firmaron el acuerdo de implementación. Semanas atrás ingresó al país el primer lote, y el 29 de septiembre se realizó la presentación formal.
Presti sintetizó el criterio que guió la selección: "La decisión partió de una pregunta esencial: ¿qué sistema de armamento individual necesitan realmente las Fuerzas Armadas de la República Argentina?". El ministro fundamentó la complejidad de esa respuesta en las condiciones operacionales del país: "La Argentina impone una diversidad operacional extraordinaria. Altura, frío extremo, calor, humedad, monte, polvo y grandes distancias". De ahí su conclusión: "No había que encontrar el mejor fusil en abstracto. Había que encontrar el mejor sistema para nuestra realidad".
Qué son el ARAD 5 y el ARAD 7
MathKnight and יניב אלקלעי — CC BY-SA 4.0
Ambos fusiles son plataformas modulares del fabricante israelí IWI (Israel Weapon Industries). El ARAD 5 pesa 2,85 kg sin cargador, tiene un cañón de 292 mm y una cadencia de tiro de entre 700 y 1.100 cartuchos por minuto; con la culata plegada mide 720 mm y extendida, 800 mm. El ARAD 7 pesa entre 4,15 y 4,55 kg vacío, ofrece alcance efectivo de hasta 1.000 metros y admite cañones de distintas longitudes: 368 mm, 406 mm, 457 mm y 508 mm.
Ambas variantes comparten un diseño con pistón de gases de carrera corta, riel MIL-STD 1913 para ópticas y accesorios, cañón de flotación libre recubierto de cromo, culata plegable de polímero y compatibilidad con cualquier cargador OTAN. Presti destacó que "su ergonomía, modularidad y arquitectura permiten integrar ópticas, accesorios y distintas configuraciones, ampliando significativamente sus posibilidades en el combate".
El FAL, el fusil que estos nuevos sistemas están llamados a reemplazar, fue durante décadas el arma de dotación individual de referencia de las tres Fuerzas. Su diseño data de los años cincuenta y, aunque robusto y probado, ya no da respuesta a los requerimientos de modularidad, estandarización logística e integración de accesorios que impone el combate contemporáneo. La incorporación del ARAD no cierra esa brecha de un golpe: esta primera partida de 250 unidades es apenas el punto de partida de un proceso de reequipamiento que continuará con pruebas y verificaciones operacionales en cada Fuerza.
Fabricación local, en evaluación
El anuncio de mayor proyección del acto llegó de parte del Almirante Dalle Nogare. Tras enumerar los compromisos que asume la fuerza conjunta con la incorporación, como la formación de instructores, la preparación del personal y el sostenimiento de los sistemas a lo largo de su ciclo de vida, el jefe del EMCO abrió una puerta más ambiciosa: "Se está evaluando la factibilidad de implementar en nuestro país una línea de ensamblaje o fabricación". No precisó plazos ni interlocutores industriales.
Israeli Police New Media Unit — CC BY-SA 4.0
La posibilidad no es menor. Si se concretara, implicaría capacidad industrial nacional sobre el armamento portátil básico de las tres Fuerzas, algo que Argentina no tiene en este segmento. Por ahora es una evaluación de factibilidad, no un compromiso.
Números del programa
Al 31 de agosto de 2026, el programa acumulaba un monto devengado de $4.752.665.040. De esa cifra, $2.052.419.040 correspondían a la adquisición de fusiles modulares de 5,56 mm y $2.700.246.000 al material de 7,62 mm. Según la documentación presupuestaria, los ARAD 7 de 7,62 mm están vinculados a la optimización de los servicios de seguridad y protección de instalaciones del EMCO, mientras que los ARAD 5 de 5,56 mm están destinados a la seguridad, protección de la fuerza y autodefensa del personal en misiones de paz de Naciones Unidas.
Presti encuadró esta compra en un proceso más amplio de reequipamiento simultáneo que incluye los cazas F-16, vehículos blindados, un P-3 Orion que la Armada incorporará próximamente y helicópteros Black Hawk, cuya preparación de personal arrancará el 1 de octubre. "Sistemas diferentes, tecnologías diferentes, misiones diferentes, pero una misma respuesta profesional", señaló el ministro.