El USS Theodore Roosevelt (CVN-71) dejó San Diego el domingo 27 de septiembre sin el protocolo habitual de las grandes despedidas navales. Sin marineros formados sobre cubierta ni actos públicos de ningún tipo, el portaaviones partió hacia el Pacífico en una salida discreta que quedó registrada solo a través de fotos de observadores de buques. Un funcionario de Defensa confirmó que el Theodore Roosevelt había iniciado su despliegue planificado.
El portaaviones lleva a bordo el Carrier Air Wing 11 y encabeza el Carrier Strike Group 9. Su destino es el Mando Central de EE.UU. (CENTCOM), donde va a relevar al USS George Washington, el portaaviones con base en Japón que hasta ahora operaba en la región.
El quinto portaaviones en la guerra
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La participación del Theodore Roosevelt convierte a este buque en el quinto portaaviones de la Marina estadounidense en apoyar las operaciones vinculadas al conflicto con Irán. La cifra ilustra la magnitud del esfuerzo naval que Washington mantiene sostenido en la región, con una rotación constante de grupos de portaaviones que se turnan en el Golfo y el mar Arábigo.
Uno de los antecesores en esa rotación, el USS Abraham Lincoln, está en estos momentos cerca de Hawái, en tránsito de regreso. Su despliegue en Medio Oriente fue extendido, y los mandos navales reconocieron que extrajeron lecciones de esa experiencia antes de enviar al Theodore Roosevelt. No trascendieron los detalles de esas lecciones, pero el hecho de que se las mencione expresamente sugiere que el desgaste de ese tipo de misiones prolongadas es una preocupación operativa real para la Armada.
Sin ceremonia de despedida
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La partida sin fanfarria del Theodore Roosevelt no es un detalle menor. En tiempos de paz, los grandes buques de guerra suelen zarpar con actos públicos: familias en el muelle, marineros en cubierta, a veces cobertura mediática. Esta vez no hubo nada de eso. La salida silenciosa puede responder a consideraciones de seguridad operativa en el marco del conflicto, aunque las fuentes no dieron una explicación oficial al respecto.
El USS Theodore Roosevelt es uno de los portaaviones de propulsión nuclear de la clase Nimitz, buques de más de 330 metros de eslora capaces de operar entre 70 y 90 aeronaves. Son el eje de los grupos de ataque navales más poderosos del mundo y el instrumento principal de proyección de fuerza de la Marina estadounidense a larga distancia. Tener cinco de estos buques rotando en apoyo de un mismo conflicto es una señal del nivel de compromiso sostenido que Washington mantiene en la región.
El conflicto con Irán ya lleva semanas exigiendo una presencia naval que no tiene precedentes recientes en el Golfo, con portaaviones turnándose para mantener la presión y garantizar capacidad de respuesta aérea en todo momento.