Bajo una intensa neblina, la Escuadra Nacional de Chile completó una navegación costera frente a Valparaíso con el grueso de sus buques de superficie operativos, en una demostración que combinó adiestramiento de tripulaciones con apertura a la ciudadanía.
Las fragatas con misiles nuevos
SSBN — CC BY-SA 4.0
Entre las unidades que tomaron parte figuraron las fragatas antiaéreas clase Adelaide FFG-11 Capitán Prat y FFG-14 Almirante Latorre. Ambas unidades recibieron en los últimos meses el misil antibuque Exocet MM-40 Block 3 del fabricante europeo MBDA, tras un período de mantenimiento en el astillero Asmar Talcahuano. La incorporación de ese sistema actualiza la capacidad de ataque superficie a superficie de ambas fragatas, que forman el núcleo de combate de la escuadra.
Regreso de Hawaii
U.S. Navy photo by Mass Communication Specialist 2nd Class Justin R. Pacheco — Public domain
También participó de la navegación una unidad que retornó recientemente al país tras integrar los ejercicios multinacionales Rimpac y Pacific Dragon 2026, realizados en Hawaii. El Rimpac es el ejercicio naval multilateral más grande del mundo y su inclusión posiciona a la Armada de Chile entre las marinas del Pacífico con presencia activa en maniobras de alta exigencia. Completó la formación el petrolero de flota AO-53 Araucano, que provee capacidad de reabastecimiento en el mar a las demás unidades.
Mensaje a la ciudadanía
El comandante en Jefe de la Escuadra Nacional, contraalmirante Jorge Castillo, explicó el sentido de la actividad. "Ocupamos la oportunidad para efectuar los últimos ejercicios que teníamos planificados y nada mejor que cerrar acercando y mostrando nuestros buques a la comunidad para que sepan que el mar y, sobre todo, la Armada de Chile sirve a todos los chilenos", le dijo a Infodefensa. Castillo añadió que la institución le pertenece a cada ciudadano y agradeció el interés de quienes se acercaron a observar la maniobra desde la costa.
La navegación tuvo además un propósito operativo concreto: consolidar el adiestramiento de las tripulaciones e incorporar a los nuevos contingentes en las rutinas de la escuadra. Para la Armada de Chile, mantener ese ritmo de ejercitación es parte de la misión permanente de proteger las rutas marítimas del país, uno de los litorales más extensos del planeta con más de 6.400 kilómetros de costa continental.