Indonesia recibe el ex portaaviones italiano Garibaldi, su primer buque de ese tipo
El antiguo portaaviones de la Marina italiana llegó a aguas indonesias y se convierte en el primero de su clase que opera el país del sudeste asiático.
El antiguo portaaviones de la Marina italiana llegó a aguas indonesias y se convierte en el primero de su clase que opera el país del sudeste asiático.
El ex portaaviones Garibaldi, que por décadas fue el buque insignia de la Marina italiana, alcanzó aguas indonesias esta semana en lo que representa un hito histórico para las fuerzas navales del archipiélago: Indonesia nunca antes había operado un portaaviones. La recepción formal en Yakarta está prevista para los próximos días.
El Garibaldi es un portaaviones de aeronaves de despegue corto que sirvió a la Marina Militare italiana desde 1985. Con casi 180 metros de eslora y capacidad para operar helicópteros y aeronaves de ala fija con propulsión a reacción, fue durante muchos años el buque de mayor porte de la flota italiana y participó en numerosas operaciones multinacionales, incluyendo misiones en el Mediterráneo y bajo mandato de la OTAN. Italia lo retiró del servicio activo luego de incorporar el portaaviones Cavour, buque más moderno y capaz, que tomó su lugar como eje de la proyección naval italiana.
Que un portaaviones de segunda mano encuentre comprador en una marina emergente no es una novedad en la región. El camino más común para países que buscan dar ese salto capacitario sin el costo de construcción de un buque nuevo es exactamente este: adquirir un casco con experiencia operativa de una marina más grande, adaptarlo a las necesidades propias y construir gradualmente la doctrina y el personal que lo sostienen. Es un proceso largo y exigente, y el portaaviones en sí es solo el punto de partida.
PHAN JOSHU KINTER, USN — Public domain
Indonesia es el mayor archipiélago del mundo, con más de 17.000 islas dispersas a lo largo de casi 5.000 kilómetros de extensión este-oeste. Esa geografía convierte a la proyección marítima en una necesidad estratégica de primer orden, y la ausencia histórica de un portaaviones en la flota siempre fue leída como una limitación concreta para operar en los extremos del territorio o proyectar poder más allá de las aguas costeras.
El Índico y el Pacífico occidental son además zonas de creciente competencia estratégica. China amplía sistemáticamente su presencia naval en el Mar del Sur de China, un área donde Indonesia tiene intereses directos en torno a las islas Natuna y su zona económica exclusiva. En ese contexto, sumar capacidad de portaaviones, aunque sea en una primera versión modesta, tiene una lectura política que va más allá del valor táctico inmediato del buque.
U.S. Navy photo by Photographer’s Mate 3rd Class Amy DelaTorres — Public domain
El arribo a aguas nacionales precede al acto formal de bienvenida previsto en la capital. Ese tipo de ceremonia suele ir acompañado de la designación oficial del buque bajo su nuevo nombre y número de casco en la armada receptora, aunque esos detalles no fueron confirmados todavía por las autoridades indonesias. Lo que sí está claro es que el país trata esta incorporación como un acontecimiento de primera magnitud para su política de defensa, algo coherente con la escala del hecho: ningún otro portaaviones había navegado jamás bajo bandera indonesia.