Chile tiene en este momento dos ejercicios militares corriendo al mismo tiempo. Mientras la Armada despliega su Escuadra Nacional hacia el Teatro de Operaciones Austral Conjunto, la Fuerza Aérea concentra en Santiago a sus principales plataformas de combate para el ejercicio táctico Air Defence Exercise ADEX-XI. No es casualidad: ambas actividades responden a los ciclos de adiestramiento planificados anualmente por cada fuerza.
La Lynch en el sur
U.S. Navy photo by Mass Communication Specialist 1st Class Joseph M. Buliavac — Public domain
La fragata antisubmarina Type 23 FF-07 Almirante Lynch llegó a Puerto Williams como parte del despliegue austral de la Escuadra Nacional. El buque no opera solo. Lo acompañan unidades de la Fuerza de Submarinos y del Comando Anfibio y Transportes Navales, todos movilizados hacia una región que la Armada de Chile considera clave para sus intereses marítimos.
El despliegue hacia el extremo sur es un ejercicio que la fuerza repite cada año y que tiene un propósito doble. Por un lado, adiestramiento de las dotaciones en condiciones operativas reales, en aguas donde el clima, la geografía y la distancia de las bases principales imponen exigencias que no se replican en otro lugar. Por otro, proyección de presencia en una zona donde la soberanía marítima es un tema sensible y permanente para Chile.
Durante la escala en Puerto Williams, la tripulación del Lynch realizó además un operativo cívico en el Club del Adulto Mayor de Cabo de Hornos. Es una práctica habitual en este tipo de despliegues: la Armada combina el adiestramiento táctico con actividades de integración comunitaria en localidades aisladas del sur, donde la presencia naval tiene también un valor simbólico y social.
El ADEX-XI en la zona central
Al mismo tiempo, la Fuerza Aérea de Chile lleva a cabo el ADEX-XI en la región central del país. El ejercicio reúne medios traídos desde el norte y el sur, lo que convierte a Santiago en un punto de confluencia operativa para las principales plataformas de la FACh.
La lista de participantes es significativa. Vuelan en el ADEX-XI los F-16 Block 50, los F-16 MLU, los F-5 Tigre III y los A-29B Super Tucano, junto al avión de reabastecimiento en vuelo KC-135E Stratotanker y helicópteros MH-60M Black Hawk. Es, en la práctica, una vista completa del poder aéreo táctico chileno reunido en un solo ejercicio.
El Air Defence Exercise tiene foco específico en defensa aérea, un área que en los últimos años adquirió relevancia renovada en toda la región. Los ejercicios de este tipo permiten practicar la coordinación entre distintos tipos de aeronaves, probar procedimientos de intercepción y evaluar la capacidad de respuesta del sistema de defensa aéreo nacional ante distintos escenarios. Reunir medios del norte y del sur en la zona central también implica practicar la logística y el movimiento de fuerzas a escala nacional, algo que no ocurre en los ejercicios localizados de cada base.
Dos fuerzas, un mismo momento
Lo que hace llamativa la foto de esta semana es la simultaneidad. Chile no está respondiendo a ninguna amenaza puntual ni a una crisis declarada, sino ejecutando su rutina de adiestramiento planificada. Pero esa rutina incluye, al mismo tiempo, una fragata con capacidades antisubmarinas operando en las aguas más australes del planeta y la concentración de cazas y aviones de apoyo en la zona central.
Es la expresión práctica de lo que las fuerzas armadas chilenas vienen sosteniendo como doctrina desde hace años: mantener la capacidad operativa real en toda la extensión del territorio, desde el extremo sur hasta el norte, sin que la distancia entre las bases degrade el nivel de preparación de las dotaciones.