La Marina alemana realizó un disparo de prueba exitoso del misil balístico Naval LORA, desarrollado por Israel Aerospace Industries (IAI), en el marco del programa Marine 2035 OPEX. El lanzamiento se efectuó desde un buque operacional de la flota, equipado con un remolque de mando y una unidad lanzadora. Bajo los dos escenarios evaluados, el misil completó su trayectoria y navegó el curso establecido con éxito.
Un arma pensada para tierra firme
Falk2 — CC BY-SA 4.0
El Naval LORA no es un misil antinavío convencional. Su diseño está orientado a atacar objetivos terrestres fuertemente defendidos y reforzados, incluyendo instalaciones ubicadas a cientos de kilómetros del litoral. Esa capacidad convierte a los buques que lo portan en plataformas de proyección de poder terrestre, algo que históricamente ha sido dominio casi exclusivo de misiles de crucero. La diferencia está en la trayectoria balística del LORA, que le da ventajas frente a ciertos sistemas de defensa aérea diseñados para interceptar proyectiles de vuelo sostenido y bajo.
El sistema se integra en el buque a través de un conjunto modular compuesto por el remolque de mando y el lanzador, lo que facilita su instalación en distintas plataformas sin necesidad de rediseños estructurales mayores. Esa flexibilidad es uno de los atractivos centrales del sistema para las marinas que buscan ampliar capacidades sin incorporar nuevas clases de buques.
El contexto de Marine 2035
La prueba se enmarca en Marine 2035, la hoja de ruta de modernización de la Armada alemana para la próxima década. Alemania lleva años ampliando su presupuesto de defensa tras comprometerse con los objetivos de gasto de la OTAN, y la marina no es la excepción. La incorporación de misiles balísticos navales representaría un salto cualitativo en la capacidad de disuasión y de ataque de la flota, especialmente en un entorno europeo donde la amenaza de conflicto convencional volvió a ocupar el centro del planeamiento estratégico tras la invasión rusa de Ucrania en 2022.
El vínculo entre Alemania e Israel en materia de defensa tiene una historia larga y particular. Berlín adquirió submarinos Clase Dolphin fabricados por el astillero alemán ThyssenKrupp Marine Systems, los cuales Israel opera como uno de sus activos estratégicos más sensibles. La cooperación en sentido inverso, con tecnología israelí incorporada a plataformas alemanas, agrega una nueva dimensión a esa relación.
IAI y el mercado de exportación
Para IAI, el disparo alemán es un respaldo de peso en un mercado de exportación competitivo. El Naval LORA ya había sido probado y ofrecido a distintas marinas, pero una demostración exitosa integrada a un ejercicio operacional de la marina de un país OTAN tiene un peso distinto al de los disparos de desarrollo o demostración comercial. La credencial que otorga una prueba de este tipo ante potenciales compradores europeos es considerable, en un momento en que varios países del continente están acelerando la adquisición de capacidades de ataque de precisión.