La semana terminó con dos novedades de peso en el mercado de cazas europeos. Dassault Aviation confirmó que el Rafale F5, el próximo gran salto evolutivo del caza francés, entrará en servicio entre 2033 y 2035. Casi al mismo tiempo, Saab realizó el vuelo inaugural del Gripen F, la nueva variante biplazo del Gripen E.
El Rafale da su mayor salto
MORH/ T. Brandt — CC BY 4.0
Éric Trappier, CEO de Dassault, precisó que el F5 incorporará un nuevo radar, capacidades de guerra electrónica mejoradas y, el dato más llamativo, un dron de combate furtivo integrado al sistema. El desarrollo será encarado, al menos por ahora, exclusivamente por la industria francesa, sin asociaciones externas.
El F5 representa una de las evoluciones más ambiciosas del Rafale desde que el avión entró en servicio. Los estándares anteriores, el F3 y el F4, fueron actualizaciones incrementales que sumaron capacidades de ataque, nuevas armas y conectividad mejorada. El F5 apunta a algo cualitativamente distinto: la integración de un dron furtivo como sistema lanzado desde el caza convierte al Rafale en una plataforma que opera más allá de sus propios sensores y armamento, un concepto conocido como "loyal wingman" que varias fuerzas aéreas están explorando en paralelo.
Francia opera el Rafale como columna vertebral de su aviación de combate tanto en la Armada como en la Fuerza Aérea. El avión también fue exportado a India, Egipto, Qatar, Grecia, Croacia e Indonesia, lo que convierte al F5 en una actualización con impacto directo sobre una flota internacional considerable.
Saab lleva al aire el Gripen F
SSgt Jacob Cabanero — Dominio público (trabajo del gobierno de EE.UU.)
Desde Suecia llegó otra novedad: Saab completó el vuelo de bautismo del Gripen F, la versión biplazo del Gripen E. El vuelo inaugural confirma que el programa avanza según lo previsto y que la plataforma está lista para el siguiente ciclo de pruebas y certificación.
La variante biplazo suele cumplir dos funciones en las fuerzas aéreas que operan cazas monoplaza. La primera es la instrucción avanzada, donde el segundo asiento permite al instructor intervenir directamente en vuelo. La segunda, que gana relevancia en los diseños más modernos, es la gestión de sistemas complejos en misiones de alta demanda, donde un segundo tripulante puede operar sensores, comunicaciones o sistemas de guerra electrónica sin sobrecargar al piloto.
El Gripen E es la versión más avanzada de la familia JAS 39, con radar AESA, mayor capacidad de combustible y aviónica actualizada respecto al Gripen C/D que opera en varios países. Brasil es uno de los clientes más importantes del E, con un contrato que incluye la producción local de parte de la flota. Suecia también eligió el E como su caza de referencia.
Dos trayectorias, un mismo momento
Gerd Eichmann — CC BY-SA 4.0
Que ambos anuncios coincidan en el tiempo no responde a una coordinación entre las empresas, sino al ritmo del ciclo de desarrollo en la industria aeronáutica europea. Los programas de nueva generación, entre ellos el FCAS franco-alemán-español y el GCAP británico-italiano-japonés, avanzan pero sus plazos se extienden hacia finales de los 2030 o más allá. Mientras tanto, Dassault y Saab trabajan en evolucionar sus plataformas actuales para mantenerlas competitivas durante la próxima década y media.
El Rafale F5 y el Gripen F apuntan a clientes distintos en términos de escala y presupuesto, pero los dos reflejan la misma lógica: exprimir al máximo lo que existe antes de que llegue la próxima generación.