El pasado viernes, el Gripen F despegó por primera vez desde el aeródromo de Saab en Linköping. Los controles los compartieron Jakob Högberg, piloto jefe de pruebas de Saab, y el teniente coronel aviador Abdon de Rezende Vasconcelos, piloto de pruebas de la Fuerza Aérea Brasileña. El vuelo duró cuarenta minutos y marca un hito concreto en el programa de adquisición de cazas más ambicioso que haya encarado Brasil.
Qué es el Gripen F
SSgt Jacob Cabanero — Dominio público (trabajo del gobierno de EE.UU.)
El Gripen F es la variante biplaza del Gripen E, desarrollada principalmente en el marco del contrato firmado entre Brasil y Saab. La presencia de un segundo tripulante en el asiento trasero, designado GIB (guy in the back, en la jerga aeronáutica), no implica simplemente duplicar la capacidad de pilotaje. En ese puesto, el ocupante actúa como operador de sistemas y tiene acceso a herramientas como datalink, receptor de alerta de radar (RWR), radar AESA, sistema de rastreo infrarrojo (IRST) e identificación amigo-enemigo (IFF). La idea es que mientras el piloto delantero se concentra en volar la aeronave, el GIB gestiona el empleo de armamento de precisión y coordina con otros activos.
Esa división de tareas adquiere una dimensión adicional cuando se considera que el Gripen F está diseñado para operar conectado con aeronaves de combate no tripuladas autónomas, los denominados loyal wingman. Es un esquema de combate colaborativo que varias fuerzas aéreas están explorando en este momento, y que convierte al biplaza en algo más cercano a un nodo de mando aéreo que a un avión de entrenamiento avanzado.
El contexto del programa brasileño
SSgt Jacob Cabanero — Dominio público (trabajo del gobierno de EE.UU.)
Brasil firmó en 2014 un contrato con Saab para adquirir 36 cazas Gripen, en una licitación que desplazó al F/A-18E/F Super Hornet de Boeing y al Rafale de Dassault. El acuerdo incluyó una transferencia tecnológica significativa y la participación de la industria aeronáutica brasileña en la producción, con Embraer como socio local. El primero de los Gripen F, identificado como FAB 4000, fue presentado oficialmente en junio pasado antes de completar este vuelo inaugural.
El programa no se agota en la compra de aviones. Brasil buscaba desde el principio consolidar capacidades propias en el sector aeronáutico de defensa, y el Gripen F forma parte de esa lógica. Que un piloto de pruebas de la Fuerza Aérea Brasileña haya estado en el asiento trasero durante el primer vuelo no es un gesto protocolar: es la manifestación concreta de ese nivel de involucramiento.
Lo que viene en 2027
Tras el vuelo inaugural, el Gripen F deberá completar los vuelos de aceptación de producción y ampliar progresivamente su envolvente de vuelo. Saab prevé para eso una extensa campaña de ensayos a lo largo de 2027. Es el camino habitual antes de que una aeronave pueda ser entregada formalmente a su operador final, y en este caso el proceso tiene el peso adicional de ser el primer ejemplar de una variante desarrollada a medida de los requisitos brasileños.
Para la Fuerza Aérea Brasileña, la incorporación del Gripen F representará el reemplazo definitivo de una flota de cazas que lleva décadas en servicio. Para Saab, el éxito del programa en Brasil es también una carta de presentación ante otros mercados interesados en el Gripen E y sus derivados.