El martes 28 de julio, el almirante Fernando Cabrera, comandante en jefe de la Armada de Chile, se trasladó al molo de abrigo de Valparaíso para despedir a la tripulación del petrolero AO-52 Almirante Montt antes de su zarpe programado para el sábado. El destino es San Diego, California, donde el buque operará durante aproximadamente cuatro meses en apoyo logístico a la Tercera Flota de la U.S. Navy.
La misión Southern Mammoth
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PH2 Johnny Bivera, USN — Public domain
El despliegue lleva el nombre de comisión Southern Mammoth y tiene como eje principal el reaprovisionamiento en el mar. El Almirante Montt trabajará junto a unidades de la flota estadounidense del Pacífico, proveyendo combustible y apoyo logístico a los buques que operan en esa área.
Este tipo de misiones responde a una práctica habitual entre marinas aliadas o con vínculos de cooperación estrechos. El reaprovisionamiento en el mar es una capacidad crítica que pocas armadas de la región poseen con la sofisticación necesaria para integrarse directamente a operaciones de una flota de primer nivel como la de Estados Unidos. Para Chile, este tipo de despliegue no solo representa una contribución operativa concreta, sino también una oportunidad de entrenamiento conjunto bajo estándares de la U.S. Navy, algo que impacta directamente en las capacidades propias de la Armada chilena a largo plazo.
Un vínculo naval sostenido
Travellers & Tinkers — CC BY-SA 3.0
La relación entre la Armada de Chile y la U.S. Navy tiene décadas de historia. Chile participa regularmente en ejercicios multinacionales del Pacífico como el RIMPAC, donde la interoperabilidad logística es uno de los pilares de evaluación. Que un buque de apoyo chileno opere directamente con la Tercera Flota en aguas de California es una señal del nivel de integración que ambas marinas han construido a lo largo del tiempo.
La presencia del comandante en jefe en el muelle para despedir a la tripulación refuerza el peso institucional que la Armada chilena le asigna a esta comisión. No es un ejercicio rutinario de bajo perfil: es un despliegue de cuatro meses en el área de operaciones de una de las flotas más grandes del mundo.
Fuentes: Defensa.com
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